Los malhechores de Nueva Esperanza, en Tocumen, no duermen por estar planeando estrategias para cometer crímenes.
Moradores, transeúntes y conductores denunciaron que a altas horas de la noche los bandidos se apostan en la entrada donde está el molino y empiezan a tirar piedras a los vehículos para que se detengan para atacarlos.
Hasta la actualidad, nadie se ha detenido, pero los autos han quedado con golpes, ante lo cual piden a la Policía que mantenga rondas en esos lugares.