El Liverpool de Rafa Benítez, un club presionado con demasiados lesionados y que atraviesa momentos críticos, viaja a Francia consciente de que hoy, ante el Lyon, tan solo le sirve la victoria si quiere mantener vivas sus opciones de supervivencia en la Liga de Campeones.
En casa, el Lyon pretende confirmar el golpe de efecto que dio hace quince días en Anfield, donde se impuso 1-2 y conquistó el liderato del grupo E.