Durante las festividades patrias, la juventud, el futuro de la Nación, es la que con mayor fervor celebra el cumpleaños de la Patria. Usted los observan temprano en los colegios para cantar el Himno Nacional e izar la Bandera, Luego se trasladan a las principales avenidas y calles del país para desfilar.
Sin embargo, hay otro grupo de ciudadanos que aprovecha el largo asueto por Fiestas Patrias, para dedicarse a libar licor o a pasear, sin siquiera tomarse un minuto para brindar su homenaje personal a esta pequeña tierra que lo acogió.
No es correcto aprovechar el pretexto de las fiestas de noviembre para formar borracheras en las calles o durante las dianas, para luego ponerse belicoso y protagonizar riñas tumultuarias.
Mucha gente se mofa de los integrantes de las llamadas bandas independientes. Hombres hechos y derechos, algunos de ellos padres de familia y hasta abuelos, que cada año participan en los desfiles en honor a su país. Esa gente no tuvo infancia, exclaman algunos.
Pero la participación de este grupo de personas es algo positivo. Ellos demuestran que no hay edad para expresar el sentimiento patriótico.
Además, ese tipo de participación es una forma de alejar a las personas de las tentaciones del delito. Ojalá que en cada barrio existieran grupos musicales para permitir que la juventud exprese, a través de manifestaciones culturales, toda esa energía que tiene encima y que muchas veces no saben cómo canalizar.
Tal vez, si existieran más bandas musicales en los barrios conocidos como zonas rojas, no estarían formadas las pandillas que hoy se enfrentan, provocan actos de violencia y muerte y aterrorizan a los residentes de los barrios.
Qué distinto sería que la energía de los jóvenes unidos a las pandillas se materializara a través de actos a favor del progreso y desarrollo de la patria. Qué distinto sería que ese grupo de jóvenes salieran a las calles a rendirle honor a la patria. Qué diferente sería que los pensamientos de violencia de ese grupo de jóvenes pandilleros se convirtieran en pensamientos positivos y progresistas.
¡Que nuestra juventud salga a las calles a desfilar! ¡Que con sus clarines, liras y tambores saquen lo mejor para saludar al país, que está de fiesta!