Esplendorosa, lució la distinguida dama santeña, Blanca Flor Ureña de Cárdenas, durante el homenaje que la Asociación de Damas Santeñas residentes en La Chorrera realizó por los 10 años de existencia, acto que superó todas las expectativas.
Alegres tunas y tamboritos, acompañaron a doña Blanca Flor en el recorrido que realizó engalanada en una carreta adornada con bellas flores, que hacían honor a su nombre.
A su llegada a los terrenos de la Feria, la distinguida Dama Santeña fue recibida con fuegos artificiales para luego dar paso a su entrada al Salón Fred Alba, acompañada por su amado esposo, Candelario Cárdenas y escoltada por sus hijos: Edwin Candelario y Francisco Antonio, a los acordes de la tuna "Santeño Quisiera Ser", interpretado por su nieta, Ana Gabriela Cárdenas Tejada.
En medio de la ceremonia, el público pudo conocer importantes aspectos de la vida de doña Blanca Flor, a través de un video donde se testimonia del grato recuerdo que vivió a los 13 años, cuando visitó por primera vez la ciudad de Panamá a bordo de una chiva gallinera.
Fue una noche muy especial en la que Blanca Flor bailó hasta más no poder tanto con su esposo, Candelario Cárdenas, con quien lleva 51 años de matrimonio, como con sus orgullosos hijos que la colmaron de mimos y detalles, dignos de una reina.
Quizás, el momento más emotivo de toda la ceremonia fue, sin lugar a dudas, cuando sus nietas Ana Gabriela y Ana Lorena Cárdenas Tejada, cantaron décimas alusivas a la Distinguida Dama Santeña, de la pluma de Jazmín Múñoz, las cuales hicieron brotar lágrimas de sus ojos.
Doña Blanca Flor Ureña de Cárdenas, tiene el mérito de haber inculcado el amor por el folclor, por el vestido típico y por la música nacional a sus hijas Princesa Anayansi, Blanca Analida, Esperanza Beatríz, Iris Rubiela, todas nacidas en Pedasí.
Ejemplo de ello son sus dos nietas Ana Gabriela y Ana Lorena Cárdenas quienes han ganando varios concursos de canto en tambor y cumbia a nivel nacional y uno de sus nietos, Francisco Antonio, quien ya da muestras de su destreza tocando el tambor.
Una de las grandes festividades en las que participa con toda su familia es la celebración del 10 de Noviembre, fecha en la que sus nietas se engalanan muy orgullosamente con las polleras confeccionadas por las manos de Doña Blanca, festividad que en el año 2001 fue presidida por su nieta Anneth Paola.