Desde primeras horas del día niños y adultos engalanados con trajes típicos como la pollera, el montuno o vestimenta de descendientes afro-antillanos se lucían en las calles en espera de los desfiles.
Ni la discapacidad física fue impedimento para que algunas personas le rindieran homenaje a la Patria, un hombre en silla de ruedas y con una enorme bandera se paseaba orgulloso por la Avenida Balboa.
Como ya es tradicional en los últimos años, las protestas no faltaron, y ante consignas de Esta Patria no se vende y Beses No, Frenadeso y el SUNTRACS marcharon frente a la Presidencia de la República.
Recordando los viejos tiempos, la Primera Dama de la Nación, Marta de Martinelli, acompañó a su alma mater, el Colegio María Inmaculada a desfilas frente al Palacio Presidencial.