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Aristides Ureña, hoy es el más fresco y profundo de los pintores jóvenes panameños  |
Cuando de sueños y metas se trata, no importa los retos y obstáculos que tengamos que vencer, siempre está el proyecto en la mente de lo que se desea lograr, ésta es la realidad de muchos panameños, que, con el deseo de tener un futuro prometedor, trabajan día y noche para de esta manera obtener fondos, y así estudiar una digna carrera.
En la actualidad, existe un hombre que al igual que otras personas, se ha entregado en cuerpo y alma a su profesión, que es la pintura, con la que representa diferentes objetos y situaciones que le vienen a su mente.
LO "ALEGORICO"
Aristides Ureña, santiagueño, quien logró realizar su sueño, hoy es el más fresco y profundo de los pintores jóvenes panameños. Su pintura encuentra en las formas precolombinas sabios temas, que luego interpreta a lo largo de una serie de colores fuertes y tenues. Toda su historia en la pintura comienza cuando participa en 1970, de un concurso en el que se debía decorar la pared en el Ingenio Azucarero La Victoria, figurando entre los mejores.
A pesar de los triunfos alcanzados en diferentes países de Europa, este pintor no se ha olvidado de su país, y ha querido realizar su aporte al Centenario de la República, de qué manera, realizando la pintura en mural en el nuevo edificio del Hospital Santo Tomás, la cual estará a la vista de todos los que se atiendan en el mismo. La misma está ubicada en el quinto piso.
Todo el que la observe podrá admirar la historia, presente y futuro plasmado a través del trabajo de las manos de este pintor, que se centra en el juego de memoria con los colores, para así lograr el efecto deseado. A mí, realmente me dejó literalmente "con la boca abierta".
Unos de los momentos por el cual está pasando Aristides, actualmente dentro de su búsqueda, es el concepto de lo "alegórico", que es el estilo utilizado en el proyecto del mural que realizará para el Centro Regional Universitario de Santiago, como legado de su arte a su tierra natal.
Podríamos decir que en Aristides el personaje y la obra se funden en una sola identidad, a la coherencia de una vida, pertenece la creación de una concepción artística. |