Las autoridades estadounidenses iniciaron una cacería de pandilleros empezaron a deportarlos. Cada día, en promedio, están devolviendo entre 20 y 30 pandilleros a El Salvador y Guatemala. En los últimos años, más de 20.000 "mareros" con largos historiales criminales han sido devueltos a sus países de origen.
Una vez llegan, se vuelven a organizar y el fenómeno parece no tener fin.
Las "maras" se están expandiendo geográficamente hacia el resto de la región. Suelen migrar a México para luego ingresar de manera ilegal a Estados Unidos. América Latina es un territorio por conquistar y ante la persecución que están sufriendo al norte, emigran al sur.