El gobierno ha hecho un licuado con las propuestas presentadas en la mesa del diálogo por la Caja de Seguro Social (CSS) y todo indica que se planteará un sistema mixto de jubilaciones.
La crisis de la CSS amerita reformas, sobre todo en el programa de Invalidez, Vejez y Muerte (IVM), que este año acabará con un déficit actuarial que ya se acerca a los 5, 000 millones de balboas.
Lo claro de las nuevas propuestas es que deja al descubierto que en su primera oportunidad, la Patria Nueva no hizo el mejor esfuerzo para buscar salidas menos traumáticas para aliviar la crisis financiera del sistema de seguridad social.
Con la ley 17 se recurrió al facilismo del aumento de todo. Se incrementó la edad de jubilación y la densidad de cuotas. Ahora al menos se habla de mantener la edad para retirarse de las labores productivas, lo que hace más factible la nueva legislación.
De todas formas, los cambios que se introducirán tendrán el rechazo del Frente Nacional por la Defensa del Seguro Social (FRENADESSO), el organismo que a mediados de años promovió una huelga nacional, que causó estragos a la economía del país.
Sin embargo, existe una realidad. La CSS necesita ajustes y no se pueden dejar las cosas como están, porque de lo contrario colapsaría la institución y por ende la economía.