Más de 49 personas abordo de un autobús cuyo destino era dejarlo a los pies de la casa del señor, por poco los deja al otro lado del mundo, tras sufrir un accidente.
Los feligreses que iban arriba del autobús transitaban por la Vía José Agustín Arango próximo a la empresa Pascual y las oficias de la C.S.S de Juan Díaz, cuando se dio el accidente.
Según se pudo conocer, el destino de los católicos que liban abordó del bus, era asistir a la cita eucarística que se llevó a cabo en el Gimnasio Roberto "Mano de Piedra" Duran la mañana del pasado domingo.
Tomás Villarreal de 40 años, conductor del bus de la ruta Pedregal -Vía España, quedó sin tren trasero, pero afortunadamente la baja velocidad en que viajaba no permitió que el accidente pasara a mayores.
Según contó Tomás, un perro que se le atravesó en la vía lo llevó a frenar de forma abrupta y por ende las grapas que sostiene el diferencial se partieron.
El diferencial o tren trasero quedó "sampado" en la cerca de la Caja de Seguro Social.
Automáticamente el bus se cayó produciendo un estridente ruido que aumento al rodar aproximadamente 20 metros desde el epicentro.
Por otro lado, los pasajeros gritaron creando una situación incontrolable pero debido a la brevedad del suceso todo volvió a la normalidad.
No hubo heridos de consideración, mucho menos deceso, pero si miedo que aún pasado el accidente la gente no paraba de llorar y de mirar a los ojos a sus semejantes y familiares con quienes compartieron singular experiencia de ruedas.