Los sujetos que profanaron la tumba del asesinado Máximo Jordan Pacheco, aparentemente pretendían sacar la cabeza del joven de 22 años para exhibirla como un trofeo.
Los restos de Jordan fueron profanados el domingo del cementerio Monte Esperanza en Colón. Una semana antes, Máximo fue asesinado a tiros mientras jugaba fútbol en Cativá.
El hecho aparentemente fue una acción perpetrada por pandilleros. "El problema de las pandillas en Colón tiende a salirse un poco de las manos y hay que buscar las soluciones necesarias para este problema", señaló el subdirector de la Policía Nacional, Juan José Cerezo.
El funcionario advirtió que entre las medidas que se han adoptado están el incremento del pie de fuerza y los operativos en la provincia.
Algunas de las pandillas que actualmente están dando algunos problemas son la "Wetside" y los "Demon Black".