El presidente del COI, el belga Jacques Rogge, trabajó con normalidad ayer, lunes, en su despacho de Lausana (Suiza), tras pasar el fin de semana en reposo por prescripción facultativa.
Rogge regresó a Europa la semana pasada con un fuerte catarro y signos de agotamiento tras una minigira por Asia, por lo que los médicos, tras someterle a un chequeo, le recomendaron descanso.
Fuentes del COI indicaron que el presidente "está de vuelta en el despacho y luego viajará a Mónaco, tal y como estaba previsto".