Eduardo Valdés Escofferry tiene los días contados como magistrado. El funcionario quema en este referéndum de ampliación del Canal sus últimos cartuchos, luego de 16 años en el Tribunal Electoral.
En junio de 1990 fue designado por la Corte Suprema de Justicia como uno de los tres magistrados del Tribunal Electoral.
De agosto de 1992 a agosto de 1995 fue presidente de esta institución y encabezó el Referéndum Constitucional de 1992 y las Elecciones Generales de mayo de 1994, el Referéndum Constitucional de 1998 y las Elecciones Generales de 1999.
El 19 de septiembre de 1996, la Corte Suprema de Justicia lo ratificó como magistrado por 10 años, periodo que culmina el próximo 12 de noviembre.
¿ESTE SERá SU úLTIMO TORNEO ELECTORAL COMO MAGISTRADO. ¿QUé SIENTE?
Me siento satisfecho de haber cumplido una jornada de 16 años y de haber hecho lo posible por rescatar una entidad desacreditada y dejarla con buen prestigio nacional e internacional.
Tenemos un Tribunal Electoral que mejora cada cinco años y que es modelo de democracia.
¿QUé HARá DESPUéS DE DEJAR EL TRIBUNAL ELECTORAL?
Parte de la experiencia que he obtenido la pondré en práctica en programas de registro de nacimiento que dirige UNICEF, en donde actuaré como consultor independiente.
Obviamente hay nostalgia por los colaboradores que uno deja acá y la forma de trabajo que desarrollamos por 16 años.
Me voy con la satisfacción del deber cumplido y confiando que mi reemplazo venga con el mismo grado de compromiso de servir a la patria y modernizar la institución.
¿CUáL HA SIDO SU MEJOR Y PEOR MOMENTO AL FRENTE DEL TRIBUNAL ELECTORAL?
Los mejores momentos los viví con la transmisión de los resultados en cada torneo electoral a la media hora de cerrada la votación, eso da mucha satisfacción y tranquilidad.
El peor momento lo constituyó la crisis de las cédulas en el 2002, lo que nos obligó a reemplazar 750 mil cédulas en cuatro meses trabajando 24 horas al día.
¿DESPUéS DE 16 AñOS PIENSA QUE PANAMá ESTá VACUNADA CONTRA LOS FRAUDES?
Eso depende de quién está en el Tribunal Electoral. La picardía en el ser humano es algo que no va a dejar de existir, es tanto como decir que no la delincuencia está controlada en el país. Se requiere de un alto grado de compromiso social.
¿Ha madurado la clase política panameña o todavía le falta?
Sí, la prueba más grande está en el perfeccionamiento de las reformas electoral cada cinco años y si no hubiese maduración de la clase política no habríamos podido introducir cambios importantes a la ley.
¿QUé COSAS QUISO INTRODUCIR Y NO PUDO?
Quedaron muchas metas inconclusas, pero la más importante fue la digitalización del sistema de cedulación.
Otra meta no cumplida fue el deseo de construir una sede única que albergue en un solo lugar las direcciones del Tribunal Electoral.
Los anteriores gobierno intentaron no politizar el Tribunal Electoral. ¿Piensa que con los reemplazos de magistrados se respetará esa corriente?
No tengo idea de quién será mi reemplazo, pero tengo confianza que la Corte Suprema sopesará la responsabilidad que tiene de procurar que se mantenga la continuidad de lo avanzado en materia electoral.
¿QUé CONSEJO LE DA A SU REEMPLAZO?
Espero que sea posible un mínimo satisfactorio de transición. Ojalá que mis otros colegas se queden para que haya continuidad en los planes avanzados durante estos años que estuve dentro de la institución.
¿LO DE LAS VACACIONES ACUMULADAS EN QUé QUEDó?
No la hemos solicitado porque estamos esperando que pase el referéndum para presentarla con la debida sustentación en la Contraloría. Estoy en capacidad de demostrar mi trabajo y producción continua como magistrado del Tribunal Electoral.
El monto asciende a aproximadamente B/.131 mil.