El general Rubén Darío Paredes promovió en 1983 reformas constitucionales que fueron aprobadas en un referéndum.
C: ¿CóMO NACE LA IDEA DE HACER UN REFERéNDUM PARA REFORMAS CONSTITUCIONALES EN PLENO RéGIMEN MILITAR?
RDP: Le recuerdo las explicaciones del constitucionalista Dr. César Quintero, quien destacaba que "pocos días antes del inesperado fallecimiento del General Torrijos, habían hecho crisis ciertos graves escándalos por malos manejos en algunas instituciones del Estado. Esta circunstancia deterioró más la imagen del régimen y de manera tácita acentuó el clamor popular demandando cambios a la Constitución. Conscientes, los rectores de la Fuerza Pública de este impostergable requerimiento, optaron por no dejarse arrastrar por los escándalos de corrupción y asumir ellos la responsabilidad de encabezar las Reformas Constitucionales y el respectivo Referéndum popular de 1983".
C: ¿HUBO DESCONFIANZA EN ESE LLAMADO INICIAL PARA CONFORMAR LA COMISIóN QUE REDACTó EL PROYECTO REFORMISTA?
RDP: Por lo contrario, hubo una aceptación. No pudimos identificar alguna resistencia al Proyecto de importancia o de peligro. El Dr. Dulio Arroyo otro gigante constitucionalista y formador de juventudes estudiosas, valoró aquél episodio así: "Creemos en que llegó la hora que todos los panameños pensemos en los altos y sagrados intereses de la Patria".
C: ¿QUIéN LE VENDIó LA IDEA DE CAMBIAR LA CARTA MAGNA DE 1972?
RDP: Primero por el impacto negativo de los hechos de corrupción que cita el Dr. César Quintero, entre ellos Vam Dam, Peculado a la CSS; y segundo la realidad hacía un cambio novedoso y esperanzador, ya que en efecto, el deterioro del régimen había entrado en una crisis peligrosa. Hay que precisar además, que tanto los criterios del Dr. Arnulfo Arias; Ricardo De la Espriella y el Estado Mayor.
C: ¿HUBO OPOSICIóN INTERNA EN LOS CUARTELES Y ENTRE LOS POLíTICOS OFICIALISTAS FRENTE A ESE PASO?
RDP: De las filas de la Guardia Nacional recibimos un respaldo desde un principio e igual de los miembros del gobierno central. Si hay que reconocer que se dio una resistencia inicial importante, por la Asamblea de los 505, protesta comprensible, ya que uno de los objetivos de las reformas era cancelar las funciones legislativa.
C: ¿PENSó QUE EL PROYECTO PODíA SER DERROTADO EN EL REFERéNDUM?
RDP :Nunca existió ese temor. Se presagiaba una aprobación sin espacio para las dudas. Los que sí nos preocupaba era la posible baja concurrencia a las urnas del electorado. Se votaba por un documento y no por candidatos; no había contienda entre el Sí y el No. Dicho mejor, el Sí estaba corriendo fuera de las apuestas y el tercer factor, que ese día peleaba el campeón Eusebio Pedroza en Puerto Rico frente a Juan La Porte y pasaban el encuentro por televisión precisamente en horas pico del Referéndum.
C: ¿CUáL FUE LA ESTRATEGIA PARA GANAR APOYO AL PROYECTO?
RDP: Liderazgo limpio y cristalino, además que el electorado percibió que aquellas Reformas perseguían el bien común del país y no el provecho y ventajas para un partido o un político en particular.
C:¿PIENSA USTED QUE LA TUVO MáS FáCIL QUE ENDARA, TORO Y AHORA MARTíN, PORQUE EN ESE TIEMPO NO HABíA GRUPOS TAN CRíTICOS Y NO HABíA MUCHA APERTURA EN LOS MEDIOS?
RDP: Honestamente creo que las circunstancias que predominaban entonces eran favorables al Proyecto, aunque no determinantes. Endara no tuvo éxitos por un problema de orientación precisa al electorado. El liderazgo era difuso y compartido. Propios miembros de su gabinete opinaban en contra de la propuesta de Endara, eso fue fatal. En cuanto al Sr. Pérez Balladares, quiso pasar un referéndum con su nombre y para su beneficio político propio. Espero que Martín haya aprendido esa tremenda lección del Soberano y no trate de reformar la Constitución solo para reelegirse de manera inmediata.
C:¿LOS TRES MAGISTRADOS ACTUALES SERáN REEMPLAZADOS, CUáL DEBE SER EL PERFIL DE LOS QUE LOS SUSTITUYAN?
RDP: A políticos, que nunca hayan pertenecido a partidos políticos, ni recurran a esa farsa del simulacro de renuncia para ejercer el cargo, y al final retornan a las filas regulares del partido que lo postuló al cargo.
Deben tener gran prestigio en la comunidad, los catedráticos retirados constitucionalistas.