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EDITORIAL
Panamá en un mundial
En medio de zozobras políticas y económicas, el pueblo panameño tiene una razón para celebrar y estar feliz: por primera vez en la historia, el país estará representado en un mundial de fútbol.
Nuevamente la pasión por este deporte mantiene a la nación eufórica. La selección Sub-20 ya hizo historia. Panamá tendrá participación en el Mundial programado para finales de marzo del 2003, en el mundial de los Emiratos Árabes Unidos.
Eso es una alegría para la nación. Es que parece que el panorama se despeja para la población, cuyo caudal de potenciales se está manifestando con la llegada del nuevo siglo.
Augurios de éxitos se vislumbran para Panamá, espacio geográfico conocido a nivel mundial, primero por su Canal y luego por la gloria del boxeo panameño, Roberto "Mano de Piedra" Durán.
Poco a poco el nombre de este país se ha ido escuchando por otras conquistas que ha logrado su gente, tanto en el campo científico, como artístico, cultural, literario y de belleza, donde este año se galardona con tener a la mujer más hermosa del mundo: Justine Pasek.
Hoy, cuando el onceno nacional se mida al gigante de México, los muchachos estarán acompañados de la mayor energía positiva de la ciudadanía amante del deporte y solidario con la gente de la marea roja.
Entre todo lo bonito que se ha venido cosechando en el deporte, donde descollan panameños como Mariano Rivera, los hermanos Valdés y otros tantos, tampoco se puede permitir que la nube de la alegría borre una realidad: el arduo esfuerzo que hacen los deportistas en el país por sobrevivir.
En algunas disciplinas deportivas, se ha venido padeciendo de la indiferencia de los responsables de apoyar esas actividades, lo que no es lo correcto, porque cuando un panameño triunfa, no sólo en su hogar se celebra, pues la patria entera se alegra. Los avances registrados en esta ocasión por el fútbol obedecen al cambio de mentalidad y una adecuada preparación.
El mantener a la selección por una veintena de días en Brasil, enfrentando a equipos de calidad, ha generado frutos, porque con los grandes se aprende.La gloria del equipo panameño la noche del viernes es motivo de orgullo, y a ellos que han puesto su fe en lo que hacen, los mejores deseos de grandes cosechas en el verde campo del Estadio Nacional, cuando hoy se enfrenten a los mexicanos.
La historia registra la ventaja para México. Desde aquellos partidos de 1937 y 1938 que terminaron en empates, las selecciones panameñas de fútbol sólo han logrados dos triunfos contra los jugadores aztecas. Esperamos que hoy, los integrantes de la Sub-20 rindan el mayor esfuerzo por su patria y le regalen una nueva victoria.
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PUNTO CRITICO |
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