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Mons. Dimas Cedeño estuvo presente en el evento religioso junto a otros jerarcas de la grey católica.  |
En medio de un vasto programa cultural, espiritual, la presencia del arzobispo de Panamá, Mons. José Dimas Cedeño y distinguidas personalidades del clero nacional, se llevó a cabo la XXXII Cena de Pan y Vino en el gimnasio del Colegio La Salle, el pasado 17 de octubre. La noche fue propicia para que la comunidad católica presente reflexionara sobre algunos hechos de la realidad de la Iglesia en Panamá
"Esta Cena de Pan y Vino es para convencernos de que tenemos como Iglesia, que apoyar las vocaciones sacerdotales, religiosas, misioneras y que el Seminario de Panamá pueda brindar una formación sólida para que haya pastores que duren, se acompañen y sirvan a un pueblo", dijo Mons. Cedeño.
El jefe de la grey católica reconoció que "este año, la Iglesia ha sido duramente atacada por las fallas de algunos sacerdotes, pero la mayoría son fieles y merecen reconocimiento y respeto".
Así mismo resaltó que la Iglesia de Panamá ha sido "duramente probada con el asesinato tan cruel" de uno de sus sacerdotes, refiriéndose a Monseñor Jorge Altafulla.
Para Dimas Cedeño, Altafulla se sacrificó y sirvió a la Iglesia, al clero y al seminario. La noche de Pan y Vino fue propicia para recordar "con cariño y con nostalgia" al sacerdote asesinado, pero "más que nada, con la esperanza que desde el Cielo, él sigue haciendo su obra en función de la Iglesia panameña", resaltó el Arzobispo.
Así mismo dijo a los seminaristas, que lo más importante del sacerdocio es la entrega generosa a Dios y a su Iglesia. Ante la presencia de un numeroso público, el reverendo Ignacio Ting Pong Lee ofreció su testimonio de vida a manera de estímulo para los seminaristas, y contó las adversidades que tuvo que confrontar para llegar a realizar su vocación.
De origen asiático, pero de nacimiento colonense, el Reverendo narró cómo tuvo que enfrentarse a las contradicciones que se le presentaron fuera del país, desde Estados Unidos hasta Europa, y de cómo a las finales, él salió ganando y hoy, a sus más de 70 años de vida, dijo que aunque su piel sea amarilla, maneja "muy bien el chombo para hablar".
El sacerdocio ministerial católico es una realidad que se enraíza en el gran ministerio de Jesucristo, sumo y eterno sacerdote. Entraña una llamada absoluta en el eterno y voluntad suprema, y la respuesta contingente de la naturaleza del sujeto que la dispensa, de acuerdo al Padre Ting Pong.
El evento religioso se revistió con la participación activa del grupo de seminaristas del Seminario Mayor de San José, quienes ofrecieron una dramatización artística titulada "Memorias", donde resaltaron la historia de la Iglesia Católica desde la llegada de los españoles al Istmo hasta los días presentes. Un Vasco Núñez de Balboa hasta un Fray Juan se adueñaron de un escenario capturado por los asistentes, para recrear la memoria religiosa.
La Cena de Pan y Vino fue un evento artístico y espiritual que contó con danzas de expresiones celestiales, la intervención del grupo Harp Fusion; y la interpretación de piezas musicales dirigidas por el Maestro Eddy Pelletier, entre otros puntos folclóricos. La cita quedó pendiente para el próximo año. |