Los abogados Eliécer Pérez y Ronald Hurley presentaron ante la Sala Penal-Corte Suprema de Justicia una queja contra el magistrado Joaquín Ortega.
Los letrados defendieron a los policías Carlos Troadío, Mario Aizpurúa y Luis Villarreal, acusados del crimen del trabajador César Gálvez, ocurrido el 14 de abril de 2003 en Pacora.
A criterio de los abogados, el magistrado Ortega manipuló a los miembros del jurado de conciencia.
Ortega mantuvo un hostigamiento sistemático contra los dos juristas, durante el juicio realizado entre el 18 al 21 de septiembre en el Segundo Tribunal Superior.
A el magistrado Joaquín Ortega no se comportó imparcialmente, pero la queja fue interpuesta en su contra.