Por más de 500 años los pueblos indígenas de América, han hecho de la agricultura su principal método de sustento diario, y a través de los populares trueques de productos agrícolas por otros insumos, satisfacían las necesidades básicas de la familia.
En Panamá, la agricultura de consumo practicada por mucho tiempo por las diferentes etnias ha evolucionado y es que éstas han aprendido que producir, también para vender, da buenos resultados.
Este es el caso de los Valdés, un grupo familiar de origen Kuna radicado en la comunidad de Guacuco de la Comarca Madugandí en Alto Bayano- distrito de Chepo, compuesto por 11 familias que se dedican a la producción agrícola y pecuaria en pequeña escala.
La familia Valdés por mucho tiempo abrigó el deseo de comercializar su producción, pero según ellos, la falta de mercado les impedía aumentar su oferta por temor a no venderla.
Pero a pesar de sus temores, las ganas de trabajar de esta familia fueron mayores y gracias al apoyo de la Agencia del Instituto de Mercadeo Agropecuario en Chepo se logró la instalación de una Feria del Productor a orillas de la vía Panamericana y contigua de sus sembradíos, cumpliendo así, uno de los principales fines de este programa: que los productos lleguen directos del campo al consumidor.
En esta nueva Feria del Productor Kuna se ofrecen vegetales y frutas que al ser cultivados sin agroquímicos y pesticidas, por falta de recursos, pasan a ser orgánicos, entre ellos: plátanos, que son su principal oferta; raíces como yuca, ñame, otoe; maíz, y frijol; guineos de diferentes variedades entre ellas patriotas, chinos y primitivos; frutas como limón, naranja, mamey, cacao y pipas de coco, los cuales son vendidos a nacionales y extranjeros que transitan por la carretera.
Para el encargado de la Agencia del IMA en Chepo, Magadaleno Prado, "la instalación de esta nueva feria tiene un gran valor para la comunidad, ya que representa un medio para recibir ingresos, lo que compensa el gran esfuerzo que diariamente pone esta familia trabajadora para salir adelante", al tiempo que señaló que lo que sigue es la organización formal del grupo y desarrollar otras actividades para mejorar el aspecto social de la familia.
"Mi casa es una empresa, porque aquí se está preparando a la familia para producir para el futuro, se están preparando a los niños con educación y en todo lo que se trata de trabajo para el bienestar de la comunidad", expresó Jaime Valdés, presidente del grupo de productores indígenas de Guacuco quien agregó que su grupo busca convertirse en una organización con personería jurídica.