En un evento trascendental, que marcará positivamente su ganadería, el distrito de Mariato en la provincia de Veraguas fue favorecido con la entrega de más de un centenar de certificados, que acreditan a productores de esta región como propietarios de fincas libres de brucelosis.
Productores de los corregimientos de Cacao, Quebro y Arenas, obtuvieron su certificado de renovación y algunos rebaños nuevos que han sido incorporados a la campaña, que este año ha abarcado unos 190 rebaños atendidos, lo que representa unas 10, 000 cabezas de ganado reviada, resultando sólo un animal reactor a la prueba.
Fidel Santamria, Viceministro de Desarrollo Agropecurio indicó que esto significa que en la próxima toma de muestras que se realicen de no encontrarse un sólo animal reactor, ésta campaña se convertiría exitosa ya que Panamá se prepara para ir organizando su solicitud a los organismos internacionales como país libre a la enfermedad.
En la entrega además estuvieron miembros de ANAGAN capítulo de Veraguas, Javier Barrios en representación de los productores agropecuarios de la región, el director Regional Agrónomo Agustín Barría y el director de Salud Animal encargado Dr. Guillermo Ruiz González.
En la actualidad sólo existen alrededor de unas doce fincas en todo el país, que están consideradas positivas y se trabaja arduamente para erradicar de una vez por todas, luego de una campaña intensa por más de sesenta años.
FORMA DE CONTAGIO
La forma de contagio es por vía digestiva, causada por restos de abortos infectados, así como material alimenticio y aguas contaminadas con secreciones y membranas fetales, que son la fuente de propagación más común de la enfermedad.
La leche es de poca importancia en la difusión entre animales. Reviste importancia en la transmisión al ser humano a través del consumo de la leche cruda.
Terneras nacidas de vacas positivas darán pruebas serológicas positivas durante 4 a 6 meses debido a los anticuerpos calostrales, luego se harán negativas, hasta llegar a la pubertad (madurez sexual), donde se podrá definir su verdadero estatus. La bacteria sobrevive en pastos hasta cien días en invierno y treinta en verano.