Los cuellos de botella en el canal de Panamá y las dificultades de Estados Unidos para comercializar con mercados europeos y asiáticos, son dos de las razones en las que el gobierno mexicano y el sector productivo sustentan el proyecto del corredor transístmico para un tren de doble vía, dijeron ayer medios de prensa mexicanos.
El Director General de la Administración Portuaria Integral de Coatzacoalcos (Apicoat), Gilberto Ríos Ruiz, dijo que "no es que queramos competir con Panamá, pero nadie puede negar que el volumen de carga que fluye en la ruta Asia-Estados Unidos ha sido tal que ya los corredores se encuentran saturados, ocasionando a cada minuto millonarias pérdidas", detalló.
"Las distancias entre la costa Este y Oeste son tan grandes que ni su moderno sistema ferroviario responde, con todo y su flamante sistema contenerizado", agregó.
Explicó que mientras un buque tiene que esperar entre tres y cuatro días para poder cruzar el canal del Atlántico al Pacífico o viceversa, con el proyecto transístmico, y al operar a su máxima capacidad el sistema contenerizado, los barcos permanecerán en espera el menor tiempo posible. Ríos Ruiz aseguró que en el caso específico de Coatzacoalcos, la inversión estimada será del orden de los $600 millones, los cuales serán canalizados en obras de dragado, relleno y construcción de muelles, vías férreas y bodegas en una amplia extensión conocida como la Laguna de "Pajaritos", en donde será instalada la terminal de contendedores.
Simultáneamente el ferrocarril del Istmo, paraestatal que controla el tramo Salina Cruz-Medias Aguas, que representa las dos terceras partes del trayecto referido, elabora la convocatoria pública nacional para la construcción de un libramiento en Tehuatepec y mejorar el tránsito ferroviario, lo que implica una inversión de $250 millones. "Esto significa que la carga que toque tierra en Salina Cruz podrá inmediatamente atravesar el Istmo y llegar a Coatzacoalcos sin el procedimiento de revisión aduanera", detalló.