Un brutal atentado suicida, achacado a la guerrilla tamil, causó la muerte de 98 militares ceilaneses en el norte de Sri Lanka, cuando un camión lleno de explosivos chocó un convoy militar.
La masacre lleva el sello de los Tigres Tamiles, pioneros en atentados suicidas en Asia.
Cargado de explosivos, el camión se lanzó contra un autobús militar en un punto de encuentro habitual de convoyes del Ejército, por lo que la explosión dañó otros trece autobuses aparcados en el lugar, en Dugampatana (noreste del país).