A pesar de que sus selecciones no atraviesan por un buen momento actualmente, el salvadoreño siente el fútbol, lo vive, lo goza y lo transmite a los visitantes.
Decíamos ayer que este no es un país con grandes infraestructuras, pero las empresas que hay aquí apoyan al torneo local o Liga Mayor de Fútbol, como ellos le llaman.
Armando Renderos, un taxista que nos transportó el pasado domingo del hotel al estadio Cuscatlán es uno de esos apasionados del fútbol. El es hincha del FAS y dice que en este país hay un sentimiento de cada fanático con sus clubes y los apoyan en las buenas y en las malas. También advirtió que el juego de esos días ante los capitalinos de San Salvador iba a ser difícil porque esos "dan pelea".
Así como Armando, hay muchos salvadoreños fieles a la causa, lo demostraron el sábado llegando al estadio para apoyar a los chicos de la Sub-17 en el triunfo ante Nicaragua 3-0 y lo vemos en su torneo, con estadios llenos y buen ambiente.
En Panamá, en cambio vivimos del triunfalismo, no apoyamos siempre, solo cuando el equipo está en la buena.
Tenemos que vivir una realidad, no hay una estructura futbolística en nuestro país, en cambio, en este aspecto El Salvador nos supera lejos.
Nosotros podemos tener rascacielos más altos y una ciudad más moderna, pero si no le prestamos atención al fútbol no vamos a crecer.
Tal vez, tapamos la realidad con resultados, lo que no debe ser. Podemos presumir que hemos ido a los últimos dos mundiales Sub-20, clasificamos al hexagonal, que nuestras selecciones dan pelea y son consideradas candidatas en la región, pero, ¿a nivel de estructura, de clubes, qué tenemos? Nada.
En Panamá hay empresa y gente con mucho dinero, andan con el carro último modelo y viven en casas lujosas. En El Salvador, a duras penas vemos una 4x4 en la calle, pero en el fútbol, en liga, en estructura y estadios nos superan con creces. Además, tienen un bellísimo Proyecto Gol con cinco canchas, oficinas y albergues, en pleno corazón de San Salvador.
El salvadoreño lleva el fútbol en la sangre, de eso no hay dudas.
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