Tiren flores y rosas a Panamá que se las merece. Este equipo Sub-17 nuestro dio anoche una demostración de garra, lucha, entrega, amor propio y hambre de gloria al vencer 1-0 a Costa Rica en el estadio Cuscatlán de San Salvador.
Sigan tirando rosas, ahora sobre Javier, ese delantero pícaro, pillo, incisivo, veloz, que anoche llamó la atención de propios y extraños en el estadio. Su gol al minuto 71 representó la más fiel copia de un ariete oportunista, que siempre está sobre la jugada.
La anotación llegó, luego de un despeje largo desde la defensa de Alberto Quezada, la pelota fue a parar sobre las inmediaciones del portero tico Luis Bolaños, quien demostró que no juega béisbol, sino fútbol, porque calculó mal la pelota. Javier De La Rosa, quien había seguido la jugada, la ganó en velocidad y cuando parecía que la zaga costarricense despejaba, "Javi" con un delicioso toque por bajo, la mandó a besar la red.
Seis minutos antes del gol, el delantero del Chepo F.C. había estrellado una pelota en el palo, tras un pase del delantero Rolando Blackburn.
La anotación llegó en un momento clave del partido, ya que Costa Rica también había tenido las suyas por intermedio de Kevin Barley, quien desde que ingresó, fue una pesadilla para la zaga nacional. Afortunadamente, el arquero panameño Luis "Manotas" Mejía solventó el peligro con buenas intervenciones.
El diminuto volante izquierdo John Pretelt, fue de los más destacados por los panameños, abasteciendo de balones a los delanteros por esa banda, hasta que tuvo que abandonar por lesión al inicio de la segunda parte. Blackburn estrelló un balón en el poste, en un tiro de esquina. Panamá dominó por completo el primer tiempo, mostrando un gran fútbol.
El equipo prejuvenil volverá a la cancha mañana a las 6: 00 p.m., hora de Panamá, para enfrentar a Nicaragua y acercarse más a la clasificación para los cuadrangulares de Honduras y Jamaica, que dan tres cupos para el Mundial Sub-17 de Corea 2007.