Los admiradores panameños del extraordinario cantante Luis Miguel, están muy satisfechos con la presentación que hizo el divo mexicano en el Centro de Convenciones Figali el viernes 15 de octubre, quien a pesar de haber cobrado una suma que no supera los B/.50,000.00 por su actuación en Panamá, sí se dio el lujo de lograr una serie de demandas y exigencias de los directivos de EVENPRO, la productora que corrió a cargo de su contratación y presentación en la capital panameña, entre las que destacan sus traslados en "limousine" de determinado color con un conductor mudo, excepto cuando se le autorice a hablar, para él y sus acompañantes, vinos de una cosecha especial en los camerinos y algunas otras "cositas", como el tipo y la calidad de los bocadillos que consumirán en el lugar antes y después de su actuación "botellas de Gatorade" veinticinco habitaciones, en hotel cinco estrellas, 6 "vans de 8 plazas para producción y muchas otras "cositas" como 10 celulares a su llegada al país.
Aunque un tanto sorprendidos por lo exiguo de los honorarios que cobró por su actuación el gran cantante, especialmente si se considera que de allí habrá que pagar a sus colaboradores, el manejo de los equipos de sonido, la instrumentación tecnológica y otras necesidades del espectáculo, los panameños están encantados con la actuación del cantante en este país que según se pensaba estaba cotizado mundialmente en unos 300,000.00, por actuación, cifra muy por encima del contrato que firmó en Panamá, de sólo $50,000.00 o sea $350,000.00 menos de lo que muchos consideran es el emolumento que su gran calidad amerita.
Al menos eso es lo que se pensaba, pero luego de Panamá, habrá que seguir de cerca la pista de sus contratos para saber si es que Luis Miguel como ahora se supone, anda de capa caída en cuanto a su cotización mundial.
Otros grandes del espectáculo, como por ejemplo Juan Luis Guerra y el reconocido salsero Adalberto Santiago también brindarán muy pronto sus presentaciones en nuestro país, y como dato curioso también lo harán mediante contratos sumamente bajos, pero ese es su privilegio.
Ya sabemos que la situación en el mundo es difícil y estos artistas parece que al darse cuenta de ello, se están poniendo a tono con las circunstancias, bajando sus emolumentos para poder conseguir contratos y trabajar regularmente. Lo que sí es cierto es que los empresarios panameños últimamente, están como se dice: "cogiendo los mangos bajitos".
Amanecerá y veremos qué pasa con estas figuras mundiales en el futuro.