El arnulfista Marco Ameglio se refirió en duros términos a la necesidad de iniciar la reestructuración del colectivo, comparando al partido como una empresa en quiebra, que ha sido manejada como una finca privada por un "grupito" y advirtió que se saltarán el Directorio Nacional para convocar una Convención Extraordinaria.
Ameglio expresó que no se trata sólo de cambiar los estatutos, sino realizar un giro de 180 grados en la conducta de sus dirigentes, en alusión a los que formaron parte del gobierno de la presidenta Mireya Moscoso.
El político sostuvo que el Partido Arnulfista no es una monarquía "donde solamente se puede hablar de un dueño de partido". Acusó a la actual dirigencia de ser los únicos culpables de llevar al partido a "la más deshonrosa de las derrotas y más indignante humillación que pudo pasar a un partido político".