Los Druidas eran los sacerdotes y magos, maestros y jueces. Desde los comienzos de la historia celta fueron una clase educada, respetuosa de su sabiduría y conocedores de sus propios poderes como intermediarios entre las tribus y los dioses.
Su nombre, druidas es una palabra que originalmente deriva de un término para "el conocimiento del cedro" o "profundos conocimientos".
Ellos formaban una clase privilegiada entre las tribus celtas, exentos de impuestos y servicio militar, esto atraía a gran número de jóvenes que buscaban la iniciación en la orden. Hubo tres categorías entre estos sabios: Los bardos (término con el que se conoce a los poetas), en donde la historia y las tradiciones de la tribu eran inmortalizadas; los auguristas (de aquí la palabra augurio), quienes hacían los sacrificios y adivinaban el futuro; y los druidas propiamente dichos, quienes sabían de leyes y filosofía, conservando la antigua sabiduría celta.
Los Druidas habitaban lo que hoy en día es la Gran Bretaña o Reino Unido. Tenían como costumbre, celebrar diversos "festivales" durante el año. Uno de estos era el festival del fuego, cuya duración se extendía por varios días y estaba dividido en varias celebraciones.
De allí que una de esas celebraciones era la de "Samhain" (se pronuncia Chei-von); según el Samhain, se abría una puerta temporal entre nuestro mundo y el mundo de los muertos. Se creía que los espíritus de aquellos que habían muerto recientemente, regresaban para poseer a uno de los vivos. Estas fiestas se extendían del 31 de octubre al 1 de noviembre. Esa época era considerada además, el paso de la época verano-otoño a invierno, también considerada como el año nuevo Celta. Para que durase el mayor tiempo posible, se mantenía una fogata principal, encendida las 24 horas del día en Usinash, en el centro de Irlanda.
Los que celebraban estas fiestas, se disfrazaban de forma extraña y asustaban a los pobladores en nombre de los espíritus de aquellos que habían fallecido recientemente, como si estuvieran en trance.
La palabra Halloween es una contracción de "All Hallows Eve", la víspera de todos los Santos (durante la persecución de Diocleciano, de 284 a 305 hubo tantos mártires que no se podían conmemorar todos.