Es muy deprimente; trabajan muy duro; pero cuando los retiran ya no valen lo mismo. No hay ninguna seguridad o cuidado para ellos cuando llegan al final de su carrera; pasan a ser de "animales privilegiados, a nada". Los caballos de carreras tienen una historia, un pasado, y esto debe ser respetado.
PIERDEN SU "NOBLEZA"
Los caballos purasangre de carrera cuando ya no les sirven a sus dueños, seacaban sus días de suerte; de pronto pierden su "nobleza".
Muchos de estos pura sangre tienen carreras cortas, pero brillantes. Le duplican las cuentas bancarias a sus dueños, entrenadores y apostadores.
ABANDONADOS
Cuando estos reyes de la pista ya no les sirven, lo subastan sin importarles cual será su final; si irán al matadero o al descuido, tal como ocurrió el año pasado en La Villa de Los Santos, donde ocho purasangres de carreras fueron abandonados por un sujeto que los confinó en un lote por varios meses sin agua, sin comida, sin atención alguna.
MUEREN DE HAMBRE
Tres murieron de hambre; otros sobrevivieron gracias a unos vecinos del lugar. Recuerdo que estaban llenos de llagas y laceraciones; otro no podían meter su lengua; se comían las cáscaras de los estacones, en el suelo sólo había polvo, puro polvo.
También se comían su propio excremento y de las profundidades de sus estómagos, salían ruidos de hambre.
BARBARIE
Los santeños de La Villa calificaron este acto de barbarie. Sin embargo, la gente en este negocio no considera que esto sea una crueldad para el animal; porque ellos no lo consideran animales o seres vivos; los ven como una inversión más.
La industria de las carreras de caballos generan millones de dólares al año; y no es justo que sean sacrificados o abandonados a su suerte, precisamente los que generan esas millonarias ganancias... ¡los caballos pura sangre de carreras!
¿DONDE ESTAN LOS DEFENSORES DE ANIMALES?
¿Saben la realidad secreta del refinado mundo de las carreras de caballos purasangre? Deben ser obligados los dueños de caballos purasangre de carreras a velar para que ellos (los caballos) puedan disfrutar de su vejez, bien alimentados y felices. Parte de las ganancias que generan estos caballos debe ser destinadas para cuando los retiren de las pistas.
Ojalá esta nota de hoy sirva para que nunca más se repita la crueldad inhumana de los ocho ejemplares que abandonó un desalmado hace un año en La Villa de Los Santos.