El papa Juan Pablo II colocó nuevamente una figura polémica en el camino hacia la santidad: una monja que inspiró el filme de Mel Gibson sobre la pasión de Cristo.
Con la ceremonia de ayer en la Plaza San Pedro, el Sumo Pontífice, beatificó a 1.340 personas.
El Papa confirió la beatificación -el último paso en el camino a la santidad- a cinco fieles, entre los que se encuentra Anne Catherine Emmerick, una monja alemana enfermiza que vivió desde 1774 hasta 1826. Ella fue identificada como la "Musa de Mel".