La impunidad, la corrupción, los indultos y la persecución política a ciudadanos, en especial a periodistas en Panamá, preocupan grandemente a los organismos de derechos humanos, lo que aumenta el riesgo de denuncias y condenas internacionales contra las autoridades panameñas, según destacó Human Rights Watch (HRW).
Jean Paul Marthoz, vocero de Human Right Watch, indicó que el pasado gobierno de Mireya Moscoso "cometió un craso error" al liberar a cuatro cubanos-americanos acusados de terrorismo, entre los que se destaca Luis Posada Carriles, a quien los regímenes de Cuba y Venezuela lo señalan de organizar un atentado contra un avión de pasajeros en 1976 e intentar la eliminación de Fidel Castro en la cumbre iberoamericana de 2000.
"Por supuesto que sabemos de este caso, nos preocupa sobremanera la situación del sistema judicial en Panamá", dijo Marthoz, quien respeta la norma de las leyes locales, pero que según él no deben permitir abusos y permitir que se violenten los derechos de los demás.
También, el caso de la detención arbitraria y la falta de un juicio justo al periodista Blas Julio, ha llegado a oídos de esta entidad defensora de los derechos humanos, cuya sede en Bruselas, Bélgica, recibió información de las violaciones y mal trato a este comunicador social.
PANAMA BAJO LA LUPA
Entretanto, el vocero de HRW recomendó que es obligación de los gobiernos el respeto a la independencia de la justicia y que, a su vez, exista igual una presión constante de la sociedad civil para que se respete realmente la separación de poderes, un elemento esencial para que una democracia pueda desarrollarse.
Consideró que algunas veces, la Asamblea Legislativa hace de vocero del gobierno de turno y que no ofrece un contrapeso al poder Ejecutivo. "Por ello, los otros actores, como la justicia, debe ser independiente para poder favorecer un juicio transparente, para que el pueblo también tenga confianza en las instituciones, pues se llega al momento en que la gente ya no cree que es posible cambiar algo y se pierden las esperanzas", acotó el vocero.
Marthoz, quien fue periodista por espacio de diez años en Centroamérica para el diario belga Le Soir, admitió que constantemente están verificando la situación de los derechos humanos en Panamá. El especialista mencionó que hacen lo posible por tratar de ayudar en la protección de la sociedad civil en nuestro país, a pesar de la distancia.
Como escritor, Marthoz ha efectuado varios obras acerca de la reivindicación soberana de Panamá sobre el canal interoceánico, como el caso de una publicación realizada en 1979 sobre los tratados Torrijos - Carter.
"Panamá es un país importante y estratégico, pero también simbólico en el mundo, igual en la relación panamericana. Fue interesante ver a Panamá insertado en una posición compleja con las relaciones con Estados Unidos, país que ha influenciado desde varios ángulos a esta pequeña nación centroamericana", mencionó.
LIBERTADES EN PELIGRO
Para HRW, la libertad de expresión así como la transparencia son claves en la defensa de los derechos humanos.