A 30 años de su asesinato en Argentina por agentes de la dictadura de Augusto Pinochet, el Ejército chileno reivindicó a su ex comandante en jefe, general Carlos Prats, ante cuya tumba se reunieron generales y soldados para rendirle honores y evocar su imagen de militar apegado a la Constitución.
Una misa de réquiem que ofició el cardenal Francisco Javier Errázuriz marcó el comienzo de la ceremonia.
Prats murió junto a su esposa Sofía Cuthbert, cuando el 30 de septiembre de 1974 una bomba estalló bajo su automóvil en el barrio de Palermo, en Buenos Aires, donde se había exiliado un año antes.