La reforma de la ONU y los Objetivos del Milenio centraron el debate público de la 59 sesión de la Asamblea General, que concluyó ayer tras contar con representantes de 190 países, entre ellos 81 jefes de Estado o de gobierno.
Después de casi dos semanas de discursos, el debate acabó con la intervención de presidente de la Asamblea General, el ministro de Exteriores gabonés Jean Ping, quien agradeció la cantidad de ideas surgidas que servirán de "guía e inspiración" en el trabajo que aún le queda a este órgano de deliberación de la ONU.
Ping resaltó que la mayoría de países, concretamente 121 de los 191 que conforman la ONU, abordó en sus intervenciones la cuestión de la reforma del organismo para que pueda funcionar más eficazmente y responder a las nuevas amenazas a la paz y la seguridad.