Clásica: Si sueles vestir trajes de chaqueta, vestidos sastres, y sientes debilidad por los jerseys delicados y los mocasines, el perfume idóneo debe contener notas florales y amaderadas.
Deportista: Si te vuelven loca los deportes, busca un perfume con notas cítricas, balsámicas, herbales y frescas.
Moderna: Si te divierte cambiar de imagen y en tu armario predominan prendas informales, coloristas y originales teñidas en rojo, naranja, e incluso faldas y pantalones de flores y rayas, te irán los aromas cálidos con notas exóticas.
Juvenil: Si tus prendas básicas son los vaqueros, los vestidos ligeros, las camisetas blancas, jerseys de pico en tonos cálidos, zapatos planos, debes optar con perfumes frescos, con notas de musgo.
Seductora y sexy: Convencida de su encanto personal y de su éxito entre los varones, debe optar por notas aromáticas frutales como la naranja, el melocotón, la manzana, la ciruela o bien aromas dulces que envuelvan las emociones.