Por hacerle un mandado a mi papá, ahora soy mayor de la Policía Nacional y después de tantos sacrificios y luchar muy duro, espero disfrutar de mi jubilación, luego de 20 años de servicios.
Belkis Damaris Vega Urane es mi nombre y soy oriunda de La Villa de Los Santos, pero también llevo sangre herrerana en las venas.
Don Máximo Vega Núñez y Doña María de Vega son mis padres y con quienes compartí mi momento más feliz, que fue al ascender a capitán, pues los vi muy orgullosos de mí. Sentí que todo había valido la pena.
Tengo 4 hermanos mayores, Rigoberto, Mirna, Javier y Moisés. Soy la única en mi familia que forma parte del cuerpo de Policía y es que todo empezó cuando un viernes al hacerle una encomienda a mi padre, llegué a la estación de Policía en el instante que un cabo le había dado mal un parte al capitán. El parte era una lista en la que faltaba una de las 10 chicas escogidas de la provincia de Los Santos para participar en el segundo curso de agentes de tránsito. En ese momento yo iba entrando y el guardia me dijo, "ven que vas para una gira por todas las provincias". Pensé que era perfecto porque estaba de vacaciones de la universidad.
El domingo, llegué con mi maleta de viaje, una almohada y 10 dólares. Resultó que nos trajeron a la Policía de Ancón y allí estuvimos todo el día y no entendía nada de lo que ocurría, pues habían chicas de todas las provincias y según yo, iba para una gira.
Luego nos llevaron a Cimarrón y fui la última en llegar, ya que tenía la maleta más grande, no estaba preparada para eso. En la primera semana fueron eliminando chicas de cada provincia y entonces decidí quedarme y me gradué siendo Brigadier del curso.
Mi intención no era ser agente de tránsito, pues yo estaba en el segundo año de Periodismo en la Universidad Nacional, aún así me postulé en el g-3 y gané una beca para estudiar Enfermería Militar en Argentina. Luego de tres años regresé y para mi sorpresa era el día en que Estados Unidos invadió Panamá.
Ser mujer en esta profesión no es fácil, tanto en los entrenamientos como encargada de un departamento, pues he tenido subalternos que no les gusta que una mujer les ordene. Además, los hombres usan un vocabulario que no es que una no conozca esas palabras, pero incomodan.
Mis claves del éxito han sido la responsabilidad y el compromiso con el trabajo. Fueron estas armas las que me ayudaron cuando trabajé en el Aeropuerto de Albrook, era un puesto difícil, pero el equipo de trabajo era excelente. Para mantenerme trato de comer saludable. Consumo muchas frutas y vegetales, además de tomar suficiente agua.