Mañana, Félix Trinidad sube al histórico cuadrilátero del Madison Square Garden, retornando al pugilismo después de 2 años, 4 meses y 21 día de inactividad; enredo que no entienden ni los más capacitados del boxeo.
Creí lógico, que hubiese realizado una o dos peleas de preparación en su natal Puerto Rico y después alzar vuelo, con sus créditos notables y fama de excelente pugilista, sin responsabilizarse con ningún promotor y seleccionar las mejores ofertas.
Nada en el retorno de "Tito", corresponde a lo correcto y todo se debe a los problemas comunes de los boxeadores dirigidos por familiares y en especial, progenitores. Lo primero que decidió Félix Trinidad Rodríguez, padre de "Tito", fue tomar a su hijo de la mano y llevarlo a Deer Park, en Florida, a visitar a su Buda, Don King, para que lo asesorara, dirigiera y lo promocionara, firmando nuevo contrato, para encarcelarse, de otras oportunidades y los verdaderos combates, que precisa su hijo.
Usted no puede cargar el volumen de expedientes que reposan en las cortes de Estados Unidos, de demandas de boxeadores, manejadores y de promotores, que tiene pendiente el promotor Don King por deudas, engaños y contratos fraudulentos. De todos estos problemas fue advertido Trinidad Rodríguez y aún así, zarpó en el barco de las destrucciones de anhelos de boxeadores, gritando: "Don King es el mejor promotor del mundo". Para escuchar la respuesta del Buda, con dos banderas en las manos: "Viva Puerto Rico, viva Puerto Rico".
Siempre he afirmado que los Trinidad, son los más reacios para volver a firmar contratos para combatir contra Oscar y Hopkins y todo quedó comprobado al no aceptar $40 millones de dólares por tres peleas, con la empresa Golden Boy, Inc., que preside Oscar de la Hoya. El resultado de la negociación sin ser juzgada fue: de caprichos, rencores, conservar triunfo sobre Oscar, en combate que el público en mayoría vio perder a Trinidad, no aceptar los éxitos de Oscar de boxeador y menos de promotor, pero sobre todo, obedece a lo torpe que es Félix Trinidad Rodríguez, como negociante y manejador de boxeadores.
¿Quién es perdedor bajando de los entarimados con cheque de $20 millones? Nadie, y por verídico, se confirma que en estos tiempos de evoluciones, el pugilismo es más negocio que deporte.
¡POBRE TRINIDAD!
$40 millones le ofreció la empresa Golden Boy Inc., por tres combates: uno con rival convencional y dos con Oscar de la Hoya. Y todo fue planteado, antes de comprometerse con Don King.