¡Una selva! En eso pareciera que se han convertido los barrios, donde la gente lucha por sobrevivir.
Un residente en Los Cántaros, Nuevo Tocumen, fue atacado la noche del domingo por moradores indígenas del barrio que lo abordaron pidiéndole que les pasara "lo suyo" o de lo contrario, él vería lo que pasaba.
La víctima se armó de valor y le dio un manotazo a uno de los delincuentes, cuyos cómplices salieron huyendo, pero antes lanzaron la sentencia: "Esto no se queda así".
¿Qué hacer ante tanta agresividad, delincuencia y violencia? El afectado dijo que por ahí no se ve "ni un alma uniformada".