La comunidad china está molesta con el Gobierno y aparentemente está retirando fuertes sumas de efectivo del sistema bancario y hasta amenaza con un paro.
Algunos alegan que están molestos con la Ley de ajustes fiscales y, además, se quejan de presuntos abusos de los funcionarios cuando hacen algún trámite oficial.
El mandatario Ricardo Martinelli les salió al paso y advirtió que pondrá fin al "negociado" que hay actualmente con la entrada al país de asiáticos sin cumplir con los procedimientos migratorios necesarios.
"No puede ser que aquí estén sobornando a todo el mundo. El que quiera venir a Panamá tiene que hacerlo por lo legal y no por contrabando", dijo el mandatario al referirse a la expedición irregular de documentos para intentar regularizar el estatus migratorio de asiáticos.
Manifestó que las leyes migratorias panameñas serán cambiadas para evitar que a base de coimas se dejen entrar a asiáticos o a cualquier otro extranjero.
Los chinos alegan que les han congelado cuentas, les cierran sus negocios y les hacen cobros exagerados en Migración.