Un Bayern, cuyos viejos problemas resurgieron tras su derrota ante el Hamburgo, recibirá hoy en el Allianz Arena de Múnich a la Juventus de Turín, deseosa de abandonar el bache de sus últimos encuentros ligueros.
El equipo del holandés Louis Van Gaal tiene dificultades para decidir dónde debe jugar Philipp Lahm. Si lo pone de lateral derecho, como ha hecho en la mayoría de los partidos, tiene problemas en la banda izquierda, donde ni el holandés Edson Braafheid ni el croata Daniel Pranjik han logrado convencer.
Una fórmula factible es la que utilizó, con cierto éxito, en el primer tiempo contra el Hamburgo, cuando Lahm jugó en el centro del campo -tirado hacia la derecha- y atrás quedaron tres centrales en línea.
Pero es posible que eso sea un riesgo excesivo ante un equipo como la Juventus y, de hecho, Van Gaal abandonó ese sistema en la segunda parte ante el Hamburgo, cuando el rival optó por jugar con dos hombres en punta y el técnico holandés hizo retroceder a Lahm a la posición de lateral izquierdo.
Adelante, el que tiene las mejores cartas para ser el ariete titular es el croata Ivica Olic, que ha relegado de momento al banquillo a Mario Gómez y a Miroslav Klose, quien, seguramente, estará flanqueado por Ribéry y por Robben.