Solo bastó un lanzamiento para que el pelotero panameño Carlos Lee conectara un doble que le permitió alcanzar y superar las 100 carreras empujadas por quinta ocasión consecutiva en su carrera.
Este logro se concretó en la parte alta del séptimo episodio, durante el partido que su equipo, los Astros de Houston, jugó contra los Filis de Filadelfia el lunes pasado.
Lee bateó un lanzamiento que se le quedó en el centro del plato al lanzador relevista Tyler Walker, para colocar la pelota entre los jardines central y derecho del Citizens Bank Park de Filadelfia, para que sus compañeros Miguel Tejada y Lance Berkman anotaran. De esa manera impulsó sus carreras 100 y 101.
"Esto es algo que uno siempre quiere lograr en su carrera", dijo el jugador oriundo de Aguadulce. "Le doy gracias a Dios porque lo más importante es que me llegó a mantener saludable para salir al terreno todos los días y hacer esto posible".
LA CLAVE
Este récord, junto a la hazaña que representó llegar a la marca de 300 cuadrangulares en su carrera, son motivos de alegría para "El Caballo", quien considera que la buena salud es uno de los elementos que le han permitido empujar esa cantidad de anotaciones en cinco campañas seguidas.
"La clave es mantenerse saludable, jugar la mayor cantidad de partidos posibles y batear oportuno", precisó.
Aunque ambos logros demuestran que Lee tiene una buena temporada, le queda el sinsabor de no poder pasar a la postemporada con los Astros, lo que atribuye a la inconsistencia demostrada por esa novena.
"Tuvimos muchas altas y bajas, nunca pudimos agarrar 'el buen tren' y nos faltó ser un poco más consistentes", señaló.
Los responsables. Esa inconsistencia trajo como consecuencia la salida del director Cecil Cooper, quien fue reemplazado por Dave Clark.
"Pienso que gran parte de la culpa de que despidan a un director es de nosotros los jugadores, que no hicimos el trabajo como debíamos hacerlo", expresó el pelotero.
Para Lee, la transición de timonel no fue traumática debido a que Clark fue asistente de Cooper y ya los jugadores lo conocían.
Ahora él espera que el 2010 sea un mejor año para los Astros.