Los Yanquis de Nueva York homenajearon anoche a Mariano Rivera y a Derek Jeter por sus logros históricos en esta campaña.
Antes del encuentro contra los Reales de Kansas City, Rivera y Jeter recibieron un obsequio especial durante una ceremonia detrás del plato, Jeter rompió el récord de la franquicia con 2,722 hits. Rivera llegó a 500 salvamentos.
Rodeados por todos los integrantes del equipo, Andy Pettitte y el boricua Jorge Posada, viejos compañeros de Jeter y Rivera, hablaron desde un estrado que se instaló frente a la cueva de los Yanquis.
"Estoy realmente muy orgulloso de haber tenido la oportunidad de jugar con ustedes", dijo Posada. "Creo que ustedes, chicos, representan la esencia de los Yanquis".
Pettitte dijo que los Yanquis aportaron dinero para la realización de retratos de ambos jugadores. Las pinturas les fueron entregadas en la ceremonia.
Rivera recibió el banquillo del bullpen del viejo Yankee Stadium, así como la goma del montículo del Citi Field, usada durante la noche en que logró el salvamento número 500 contra los Mets de la misma ciudad.