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Raymond Molina, vicepresidente de la Unidad Cubana, confirmó que hace 20 días, una doctora cubana, que viajó a Panamá en una misión para dictar una conferencia sobre medicina natural alternativa, decidió desertar y quedarse definitivamente en nuestro país.
Se trata de una mujer de 38 años, y madre de un niño de 11 años, graduada de medicina hace 18 años, cuyo nombre se mantiene en reserva por razones de su seguridad personal.
Según Molina, la doctora le explicó que en Cuba ganaba el equivalente a $ 22.50 mensual, que no le alcanzaba ni para el pan ni la leche de su hijo. "Su testimonio confirma y retrata la realidad socioeconómica de los ciudadanos que viven en Cuba secuestrados y sometidos por el régimen de la dictadura", agregó el miembro de la Unidad Cubana.
Molina contó que la galena le manifestó que el hecho de ser médico y tener contactos, con sus pacientes, ha podido sobrevivir. En otras palabras, sus pacientes, de manera muy sigilosa, le regalaban algunas mínimas cosas para así completar la alimentación diaria. |