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La falsificación de marcas, es altamente negativa para el mercado de libre competencia, creación de empleos y para la balanza comercial de un país. Todo ello sin olvidar el riesgo que puede ocasionar al consumidor, cuando el fraude se produce en sectores con incidencia en la salud y seguridad del ciudadano.
La marca permite que el consumidor pueda seleccionar en el mercado productos y servicios deseados, con una calidad adecuada, lo cual constituye un estímulo para que los empresarios mantengan y mejores la calidad de los productos o servicios.
La falsificación de marca tiende a aprovecharse de la ventaja competitiva que, respecto a la marca genuina, tiene que invertir en: innovación, diseño, calidad, publicidad, mercadeo, etc.
La marca es un instrumento de organización del mercado, favorece el desarrollo de nuevos mercados, la competencia y transparencia de los mismos, y adecuan la oferta a la demanda.
Es importante señalar, que la marca es la única garantía de calidad y seguridad, que le permite exigir al fabricante o productor que le entregue exactamente aquello por lo que ha pagado. Derecho imposible de ejercitar en el mercado de productos fraudulentos. |