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Viendo un programa de televisión en días pasados, relacionado con un grupo de internos de la cárcel El Renacer, a quienes en las vistas se les veía en plena faena de estibar muebles (sillas-butacas y mesas) confeccionados por ellos mismos; y luego de escuchar las distintas intervenciones de boca de los responsables por la vida de confinamiento intramuros de los reclusos, todo aquello despertó en mí la siguiente interrogante: como individuos, ¿Se resocializan realmente esa gente una vez estén liberados de su forzoso confinamiento?
Ante la anterior premisa, y en razón de la limitación de espacio, a continuación presento a la consideración del Ministerio de Gobierno y Justicia, algunas sugerencias que siento puedan servir como alternativas, o pasos, en dirección de lograr una verdadera resocialización de esos panameños (aunque debo confesar que me pareció que los internos de El Renacer aparentan pertenecer a un sistema carcelario muy distinto a aquellos de La Joya o La Joyita). He aquí mis sugerencias:
Que en forma mancomunada, esto es, gobierno-reclusos, levanten una capillita en cada lugar donde exista una cárcel, en honor a la Virgen de la Merced, patrona de los reclusos, sitio a donde los internos tengan libre acceso para hablar con Dios, a través de la Virgen cuya fecha se celebró ayer 24 de septiembre. Que se conformen grupos afines entre los reos a quienes se conocería como "profesionales empíricos", con el propósito que sean seleccionados posteriormente, mediante la fórmula méritos-años de pena cumplidos, con la finalidad de que dichos reclusos sean tomados en cuenta como candidatos a recibir, no un indulto como ahora se otorga, sino ser beneficiados con el otorgamiento de una plaza de trabajo en el mercado laboral, dentro del marco de la estructura de una micro empresa. Que organizaciones como FUNDES, CoNEP, APEDE, SIP, etc., se erijan como padrinos de esos reclusos, para tenderle la mano a los grupos arriba mencionados, cosa que se hagan elegibles para ser favorecidos con un capital semilla, controlado, que les sirva de vehículo que les permita arrancar como pequeños empresarios (esto se llama, creo, "auto gestión", ¿No es así?). Que las instituciones crediticias -bancos especialmente- con el aval de los padrinos ya mencionados, les abran una línea de crédito para que esos mirados por la Virgen de la Merced, puedan equiparse con la maquinaria y la infraestructura necesarias para comenzar su negocio. Así que, dejemos el romanticismo y seamos más pragmáticos, haciendo realidad aquello de, "... a Dios rogando pero con el mazo dando...", sin dejar de invocar a la Virgen de la Merced para que siga intercediendo ante Nuestro Señor Jesucristo a favor de esa población de gente que confundieron el sacrificio, el respeto y las buenas costumbres, con la vida fácil y sin compromisos, como delicuencialmente la quisieron vivir.
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