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La violencia va en aumento en la isla de Puerto Rico, las autoridades están preocupadas por el incremento de muertes relacionadas a esta causa. Foto AP  |
El número de muertes violentas en Puerto Rico en lo que va de año ascendió a 538, 30 más que en el mismo período del 2000, según los últimos informes de la Policía. Los informes agregan que la mayoría de estas muertes fueron por armas de fuego y que un elevado porcentaje de las mismas tuvieron que ver con ajustes de cuentas por tráfico de estupefacientes, una actividad ilegal que mueve anualmente cientos de millones de dólares.
En otros casos, las muertes fueron por cuestiones sentimentales o por discusiones fútiles, protagonizadas por individuos que habían ingerido numerosas bebidas alcohólicas antes de producirse los hechos luctuosos.
Entre la tarde el pasado viernes y la mañana del domingo, la Policía investigó un total de siete muertes violentas, en la mayoría de los casos perpetradas por sicarios que atacaron a sus víctimas cuando estaban desprevenidas, y a las que remataron cuando agonizaban, por "deudas de droga".
Sin embargo, una de las víctimas, el estudiante Javich Messiel Vázquez James, de 23 años, fue muerto a tiros en la madrugada del sábado delante de un establecimiento de bebidas, en una zona residencial próxima a San Juan, únicamente por salir en defensa de una muchacha que parecía estar ebria y a la que los agresores estaban manoseando y molestando.
Las estadísticas alertan sobre la elevada incidencia de este problema en Puerto Rico, con una población de 3,8 millones de habitantes, y que suponen un registro de 2,3 muertes diarias. Por su parte, fuentes del Servicio Aduanas dijeron a EFE que las más de 300 millas marinas de costa que rodean a la isla hacen muy difícil la vigilancia para evitar la entrada de cargamentos de droga, un tráfico que ha originado en los últimos años un elevado coste económico y social en la sociedad puertorriqueña.
Aduanas agregó que los procedimientos de los carteles colombianos de la droga para transportar la droga hasta Puerto Rico, y desde aquí pasarla a Estados Unidos, primer consumidor mundial de estupefacientes ilegales, son cada vez más sofisticados. Entre los procedimientos últimos detectados por las autoridades boricuas para el transporte de los cargamentos de droga figura el uso de submarinos, adquiridos en el "mercado negro" por los carteles colombianos a las mafias de la extinta Unión Soviética.
Las autoridades puertorriqueñas también están preocupadas por la inusitada violencia en algunos de los ajustes de cuentas, relacionados con el tráfico de estupefacientes, en los que los miembros de las bandas emplean a veces armas de gran precisión, como es de asalto AK-47 y pistolas con rayos láser.
Las leyes de Puerto Rico son "a priori" restrictivas en lo que se refiere a la concesión de licencias de armas a los ciudadanos pero, en la práctica, hacerse con una pistola es relativamente fácil de forma ilegal, según revelaron informes periodísticos locales.
Los informes añaden que los traficantes de armas utilizan las mismas rutas y procedimientos que las mafias de la cocaína para introducir en Puerto Rico las piezas de armamentos. |