En su Subaru Impreza el noruego Petter Solberg se impuso, por tercera vez consecutiva, en el Rally de Gran Bretaña, delante del francés Sébastien Loeb (Citroen Xsara) y el estonio Markko Martin (Ford Focus).
El piloto francés, segundo a 6 segundos y 3 décimas, conserva una diferencia de 28 puntos en el campeonato mundial pilotos, cuando faltan cuatro carreras para el final de la temporada.
Antes del noruego, únicamente el sueco Erik Carlsson (1960-1962), el finlandés Timo Makinen (1973-1975) y el británico Richard Burns (1998-2000) fueron los pilotos que realizaron la hazaña de ganar tres veces consecutivas el legendario RAC.
"Fue una carrera muy difícil, nunca había atacado tanto en mi vida como en las últimas dos especiales", declaró el vencedor, haciendo abstracción de la superespecial del domingo.
En el mundial de constructores, Citroen aumentó su ventaja sobre sus adversarios más cercanos, gracias al cuarto puesto del español Carlos Sáinz. El francés sólo pudo recuperar 1 segundo y 3 décimas al noruego. Solberg logró 3 segundos y 5 décimas en la ES17 antes de pasar delante de su adversario, por primera vez desde el comienzo del rally, en la ES18, y aventajando a Loeb por casi 10 segundos en dicha especial.
Tercero de la ES 16, el estonio Markko Martin (Ford Focus) tenía como objetivo "estar delante de Carlos (Sainz), y dejar que Petter y Seb luchen por la victoria". Salvó el honor al ganar la ES19. La ventaja de 5 segundos y 7 décimas en la general fue suficiente para asegurarle la victoria, antes de la superespecial de clausura disputada en Cardiff sobre 2,55 km, pero para Solberg fue una cuestión de honor de ganarle a Loeb en esa última prueba, disputada en paralelo en un circuito y ganada por tiempos por Martin.
"Al final anduvo verdaderamente muy rápido. Cometí algunos pequeños errores, pero no tantos", comentó Loeb al final de una especial para cortar el aliento. La superespecial de clausura fue nada más que una formalidad antes de que Solberg celebrara su histórica victoria.