El Banco Internacional de Costa Rica (BICSA), que comenzó operación en Panamá en 1976, cerrará sus operaciones locales a partir del 31 de octubre, aunque mantendrá sus actividades en el exterior.
Los activos y pasivos locales de la institución serán absorbidos por el principal banco estatal de este país, el Nacional, su socio mayoritario, indicaron Eric Thompson y Rodolfo Brenes, presidentes de las instituciones financieras, respectivamente.
La decisión de cerrar la filial del banco en Costa Rica y la operadora de tarjetas de crédito que lleva su nombre, se tomó para evitar duplicidad de funciones entre éste y el Banco Nacional (estatal), indicó Brenes en conferencia de prensa.
BICSA-Panamá y BICSA-Miami, que representan el 80 por ciento de los activos, continuarán operando normalmente.
La desaparición del banco en Costa Rica implicará también el cese de la mayoría de los 170 empleados de la sucursal, aunque algunos de ellos serán reubicados.