De acuerdo con las investigaciones realizadas hasta el momento, la muerte de Ariel Antonio Alveo, estudiante de plomería del Colegio Artes y Oficios, se debió a una enfermedad congénita, y no por un tumor como se especuló en primera instancia.
La mañana de ayer, miércoles, los familiares de Alveo se apersonaron a las instalaciones de la Morgue Judicial para conocer detalles sobre el cadáver.
Según uno de los hermanos de la víctima, el cadáver presentaba rasguños en ambos antebrazos. También descartaron por completo cualquier tipo de fractura craneal que supuestamente mantenía el hoy occiso, producto de la caída.
En tanto que la tarde de ayer, miércoles, el ministro de Educación, representantes del plantel y los deudos, sostuvieron una reunión a puerta cerrada en la sede del Ministerio de Educación.
Con respecto al examen de la nepcrosia, el mismo estará listo en un plazo no mayor de 30 días, dijo uno de los familiares.