Desde hace 11 años, de una manera desinteresada sirven un plato de comida a 480 niños(as) de Pedregal y de otros corregimientos cercanos.
Los niveles de desnutrición registrados entre población estudiantil y otros factores de índole social, que afectan directamente a los hogares, fueron las dos razones básicas por la cual fue creado el comedor infantil Divino Niño.
Alfredo Rosas Botello, mejor conocido como Tito, junto a un grupo de fieles colaboradores, ha llevado la responsabilidad que todos los días, los que acuden al comedor obtenga un almuerzo rico y nutritivamente saludable.
Como todo proyecto mantienen un grupo patrocinadores que años tras años han creído en su labor, sin embargo necesitan ayuda adicional para seguir funcionando y creciendo.
Tito dijo que cada día los productos alimenticios, enseres, gas y transportación se encarecen y a veces no alcanza el dinero.
Afirmó que la mano de Dios están siempre con ellos y a pesar de las limitaciones continúan con su obra.
Sostuvo que tienen planificado para el próximo año la apertura de dos nuevos comedores en los sectores de San José y Villa Cecilia, todos ubicados en el mismo Pedregal.
Con mucha tristeza confesó que el hambre crece en los barrios pobres de Panamá y a quienes más afecta es a nuestros hijos más pequeños.
El administrador y presidente de la Fundación Comedor Divino, Alfredo Rosas Botello, indicó que el comedor se ha convertido en una casa donde se le brinda todo amor y comprensión a los chiquitines que provienen de hogares desintegrados.
PLANES FUTUROS
El administrador del comedor, Alfredo A. Rosas Botello, explicó que necesitan un carro propio para transportar las donaciones que realizan personas y empresas. Igualmente desean la adquisición de un terreno para sembrar productos agrícolas.