Dionida Cabrera, una chica indígena de 16 años, sufre una enfermedad endémica en la piel llamada Pénfigo Foliáceo, que le produce ampollas y llagas en todo el cuerpo. Ella vivía en Darién, pero su padre Gustavo Cabrera emigró a la capital, para tratar de ayudarla.
Ella tiene un niño. La enfermedad se inició hace dos años. Dionida estuvo dos meses hospitalizada en el Hospital Santo Tomás.
Padre e hija viven en una casita en El Realengo de Pedregal. Ellos necesitan la ayuda de los que más tienen para que la adolescente continúe con el tratamiento.