A partir de esta semana se procederá a desalojar a los inquilinos intrusos y morosos que se encuentran ocupando propiedades por restaurar en el Casco Viejo de la capital.
Esta decisión fue consesuada, a través de un acuerdo interinstitucional, entre el Ministerio de Vivienda, la Oficina del Casco Antiguo, la Asociación de Propietarios de Inmuebles de Panamá y la Junta Comunal de San Felipe.
La acción de desalojo se basa sobre las resoluciones emitidas por el Ministerio de Vivienda y de los juzgados civiles, que exigen el desalojo en caso de mora y ocupación ilegal de una vivienda.
Las autoridades de Corregiduría están obligadas a cumplir las leyes, garantizando la protección de los derechos y garantías de los ciudadanos.
La UNESCO advirtió que Panamá podría perder su categoría de Patrimonio Histórico de la Humanidad, por eso se buscan alternativas para iniciar la restauración de los inmuebles.