El titular de la Cámara Baja de Brasil, Severino Cavalcanti, renunció a su cargo y a su mandato como diputado, acorralado por denuncias de corrupción que insistió en rechazar hasta en su último discurso ante el Plenario.
Cavalcanti, un líder ultraconservador de 74 años que se había convertido en un fuerte aliado del gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva en el Congreso, dimitió tras haber sido acusado, hace dos semanas, de extorsionar al dueño del restaurante del Parlamento.