La pulseada en torno al programa nuclear iraní continuaba en Viena, entre occidentales que dicen tener una "mayoría creciente" en la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA) para recurrir al Consejo de Seguridad de la ONU por este tema, e Irán, que sigue formulando amenazas.
Europeos y estadounidenses, unidos y enfrentados a la oposición de potencias como Rusia y China, indicaron que recurriendo a la ONU no quieren quitar el caso de la órbita de la AIEA, sino reforzar su autoridad con vistas a una "solución diplomática".
Gran Bretaña, Francia y Alemania tratan de convencer al órgano ejecutivo de la AIEA de llevar al caso a la ONU, acusando a Teherán de haber "violado" sus obligaciones, en particular al retomar la conversión de uranio.